Aquest és el meu punt de vista, que és essencialment polític. Si tècnicament, amb moltes dificultats, és veritat, va poder viatjar de Nova York a Madrid i, més recentment, del Cason del Buen Retiro al Centre d'Art Reina Sofia, dins de Madrid, perquè hi havia motius polítics "superiors" que ho justificaven, també s'hauria de fer tot el que fos tècnicament possible perquè viatgés al País Basc. Amb motiu d'aquesta demanda basca, va comparèixer la ministra de Cultura al Senat el 13 de març, aquestes van ser les meves intervencions (amb una breu enganxada amb el portaveu del PP inclosa) i la resposta de la ministra tretes del diari de sessions:
Por el Grupo Parlamentario de Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el señor Bofill.
El señor BOFILL ABELLÓ: (El señor Bofill Abelló inicia su intervención en catalán, que se reproduce según el texto que facilita a la Redacción del «Diario de Sesiones»): Gràcies, senyora presidenta. Senyora ministra, permetin-me que comenci amb uns versos:
Un estrèpit: la / veritat mateixa / compareix / entre els homes, / enmig del / remolí de metàfores.
Empiezo mi intervención con unos versos que dicen: Un estrépito: la verdad misma comparece entre los hombres en medio del remolino de metáforas.
Son unos versos de Paul Celan cuya lectura puede ponerse en paralelo con el impacto que causa el Guernica de Picasso como revelador de la verdad; de la verdad de la guerra -usted lo ha señalado-, de la única verdad de la guerra, que es la guerra vista desde el punto de vista de las víctimas. Esta es la única verdad de la guerra, de un atentado, es la verdad del que está sufriendo y, en particular, de la guerra conducida en este caso sin piedad por los militares sublevados en el año 1936 contra el Gobierno legítimo de la República.
Considero que esta verdad del Guernica debería mostrarse con toda su fuerza y, por lo tanto, con el cuadro y su crudeza en el País Vasco como un mensaje de reconocimiento del sufrimiento del pueblo vasco durante la guerra y bajo la represión franquista, y también como un mensaje de paz para que nadie más muera bajo la metralla de una bomba.
Se nos ha dicho mil veces que se trata de un problema técnico -usted lo ha repetido hoy-. Efectivamente, existen un montón de motivos técnicos para que el Guernica no viaje si se puede evitar. Para mí, esa es la cuestión. Porque ¿se puede evitar? ¿Se debe evitar? ¿Se debería haber evitado que viniera de Nueva York a Madrid pues también sufrió? Considero que no. Y las razones no son técnicas sino políticas y éticas. En consecuencia, una decisión política unánime de todos los grupos parlamentarios debería arropar la decisión del Gobierno de realizar los trabajos técnicos para su traslado. Es decir, no los trabajos para ver si va a sufrir, sino los trabajos técnicos para que se haga sufriendo lo menos posible.
Eso fue lo que acordó la Comisión de Cultura -pronto hará un año- en el Senado. Y yo me pregunto, como han hecho los demás portavoces, si se han realizado los estudios técnicos que se solicitaban en esa moción. Yo me temo que no se ha hecho, en cuyo caso no se entiende que otra vez se tengan que repetir un montón de informes técnicos, que es cierto que existen y siempre van a existir. Los técnicos siempre se van a oponer al traslado del Guernica, y quien crea que se va a zanjar la cuestión está equivocado. No se va a zanjar porque desde el País Vasco se continuará pidiendo el traslado del Guernica entre otras cosas porque, por suerte, la técnica evoluciona y, por lo tanto, no es lo mismo trasladar el Guernica como se trasladó justamente desde Nueva York, que sufrió mucho, porque se hizo en unas condiciones muy distintas a como se haría hoy, y la técnica va evolucionando, y lo que necesitamos es una decisión política que garantice que realmente queremos que se traslade y que los técnicos se las apañen para que, en un plazo prudente de tiempo -sea cual sea-, no digo que tenga que ser hoy, planteen soluciones técnicas para que el traslado se haga posible, y no para lo contrario porque, evidentemente, si queremos que los técnicos digan que es imposible, es muy fácil para ellos hacerlo.
Esto es lo que quería transmitir. Considero que debería haber una decisión política para que el Guernica finalmente se pueda ver en el País Vasco.
Gracias.
La ministra, entre altres coses, va respondre així:
(...)
He oído algunas manifestaciones sobre este asunto que realmente no entiendo. El senador Bofill pregunta si es que de Nueva York hasta aquí no sufrió. ¿Lo ponemos al revés? Pues no la traemos. No entiendo esta pregunta de que el senador Bofill ha dejado en el aire. Fue deseo expreso de Picasso que esa obra viniera a España, y añadía literalmente: cuando se vuelva a instaurar la república. Ahora bien, cuando comprende que los avatares de la historia de España no irán por ahí, rectifica -es un tema que conozco muy bien por lo que antes comentaba sobre mi vida política en otra dimensión- y dice que será cuando los españoles recuperen las libertades y España sea una democracia, que es lo que no quiero pensar -añade- que mi país y mis compatriotas no van a tener nunca.
Por tanto, modifica una cláusula. Y su deseo expreso se refiere a esa pieza, y no a otra. Picasso muere con casi cuatro mil obras de las que no se quiso desprender, y es de los pocos artistas que mueren con una colección de su propia obra impresionante, porque se podía permitir el lujo artístico, económico y de todo tipo de no desprenderse de lo que no quisiera. Pues bien, tiene un empeño personalísimo solo sobre dos cuestiones, que conozco muy bien: que el Guernica simbolizara las libertades y la democracia en España y pisara la tierra de su país, y tener obra en su ciudad natal -otro asunto que conozco muy bien-; era de pueblo, como a él le gustaba repetir.
Por tanto, nos la teníamos que traer, sufriera más o menos, porque la teníamos que recuperar como patrimonio público de todos los españoles, lo cual es radicalmente distinto de que ahora una pieza sufra mucho o poco si la movemos para algo que hoy en día está al alcance de todos los españoles, incluidos los vascos, que es visitarla cualquier día en un centro que es de todos los españoles. La cuestión es radicalmente distinta, por eso la pregunta me choca.
Pero dicho esto, lo que más me preocupa, porque soy la que asume la responsabilidad de que le ocurra algo a la pieza en un traslado, son las vibraciones -porque, modestamente, como decía antes, en estos asuntos acabo aprendiendo muchísimo a base de leer mucho y he de interesarme por ello, por otro lado, con mucho gusto, porque son temas bien agradecidos desde un punto de vista intelectual-. Pero, por más que se hayan inventado las cajas climatizas, las cajas con medidas de seguridad, las cajas que cumplan con todos los criterios relativos a humedad, calor e insonorización -y ya fui la responsable del traslado de 156 piezas de Picasso desde París a Madrid, adoptando decisiones técnicas, evidentemente, bajo la consideración de los expertos-, las vibraciones no se pueden evitar.
Por eso muchas obras de arte no se prestan, porque las vibraciones no se pueden evitar todavía, máxime en un formato tan grande, lo que en este caso supone una característica agravante. Además, la textura es muy débil. Las vibraciones se pueden soportar por una pieza de arte cuando no es tan grande y el formato interno es mucho más sólido que este, que prácticamente es pergamino. Y los técnicos -los funcionarios y los trabajadores del Reina Sofía, que me merecen todos los respetos del mundo y son los primeros a los que debo tomar en consideración- insisten en que las vibraciones son imposibles de evitar, porque para evitarlas en una pieza tan grande hay que tocarla, y el cuadro no está en condiciones de que se le toque.
No nos ilusionemos, aunque comprendo que a todos nos gustaría que la pieza viajara, que se pudiera disfrutar de ella en otros lugares y que, como decía el senador, fuera un símbolo de lo que todos queremos y buscamos para nuestro país: además de profundizar y mejorar nuestra democracia, de la paz. Estamos todos de acuerdo en esto, pero no nos ilusionemos en términos técnicos forzando los términos políticos, porque me temo que, dado el formato de la pieza, los técnicos nos van a seguir diciendo lo mismo.
En cualquier caso, como le decía hace un momento a la señora senadora, y lo asumo desde la responsabilidad propia derivada de las competencias y la dirección del ministerio que llevo a cabo, son los expertos del museo quienes han de decidir sobre sus piezas, porque de repente nos dedicamos a laminar el prestigio de una institución del Estado, de quienes habitualmente y de forma cotidiana la protegen. ¿Por qué no lo van a saber hacer en este caso también, cuando además han celebrado un simposio con expertos internacionales, que, prácticamente por unanimidad, han manifestado que las condiciones de la pieza son esas? ¿Por qué vamos a hacer lo contrario? ¿Qué política subyacente habría entonces? ¿A quién estaríamos diciendo una cosa con las palabras y la contraria con las intenciones? Por mi parte, no hay ninguna otra intención.
Fíjense, señorías, en que hemos hecho traslados complicados, incluso en una dirección y en la contraria, pero quiero que quede claro que mientras que yo sea la responsable del ministerio vamos a seguir trabajando siempre con estos criterios y con estos argumentos, aplicándolos a todos los casos, aunque estos sean diferentes. ¿La flexibilidad? La de la lealtad entre instituciones y, naturalmente, en este caso, considerando la función social que el arte ha de cumplir en una sociedad como la nuestra. Pero no me pidan más, porque la última responsabilidad de la pieza, teniendo en cuenta la estructura de funcionamiento de un organismo autónomo, sigue siendo mía; y yo no forzaré ni a los expertos ni al Patronato del Reina Sofía.
Tenemos la mejor disposición, como les he dicho. La directora del Reina Sofía se reunirá con el alcalde de Gernika a mediados de abril para visitar algunos de los espacios que nos han ofrecido. Así quedará absolutamente claro que tenemos la mejor disposición para acercar el Guernica a Gernika y a los vascos. Es así, y que no le quepa la menor duda a nadie. Sin embargo, no estoy dispuesta a sentar un precedente de clarísimas connotaciones políticas en relación con las instituciones del Estado de las que es responsable mi ministerio, cuando además todos decimos que no hay ninguna razón política para que la pieza no viaje si pudiera viajar, y yo lo digo con toda sinceridad.
Segona intervenció, molt telegràfica perquè era tard i tothom tenia pressa per acabar:
El señor BOFILL ABELLÓ: Gracias, presidenta.
Creo que hay razones técnicas y razones políticas, jurídicas y éticas. ¿Razones técnicas? Me quedo con la frase de la ministra, cuando ha dicho: las vibraciones, no se pueden evitar técnicamente todavía. Eso quiere decir que la cuestión queda abierta, y que a lo mejor se puede resolver algún día. Es lo que quería decir yo cuando he dicho que quizá haya que tomar una decisión política y encargar a los técnicos que piensen en el traslado y no en el estado de la pieza, pues es evidente que la pieza está en el estado que está.
Cuando he hablado de Nueva York no lo he hecho para cuestionar que viniera. Me refería a que, en aquel momento, las razones jurídicas y la voluntad de Picasso valían más que las razones técnicas de conservación de la pieza. Por tanto, en aquel momento se consideró que aquello valía la pena. A eso me contesta usted: cuando ya está aquí -y en esto discrepamos totalmente- ya es patrimonio de todos los españoles. Yo coincido con usted en muchísimas cosas, pero no en esta. Seguramente, no me siento tan español como usted, y cuando usted me dice: está en Madrid, ¿qué más se quiere?, yo le respondo: dígaselo usted a Euskadi, porque si se lo piden desde Euskadi, por algo será: no sienten exactamente que si está en Madrid está en su casa.
Por cierto, en este punto, me gustaría saber si el Reina Sofía ha cumplido la proposición no de ley que se aprobó en el Congreso de los Diputados sobre la rotulación en las cuatro lenguas del Estado dentro del museo, porque creo que esas instituciones deberían esforzarse; de todos modos, creo que se esfuerzan. Por ejemplo, es positivo que se ofrezcan los bocetos, y lo digo sin acritud, pero todavía hay que dar más pasos para que las naciones periféricas sintamos que un museo en Madrid es un museo nuestro también. Es evidente que tenemos una percepción distinta, por lo tanto, cuando usted dice que no me entiende creo que se debe a que en ciertos momentos hablamos lenguajes distintos.
El Guernica se trasladó del Buen Retiro al Reina Sofía. Evidentemente, no es lo mismo trasladarlo a 600 kilómetros. Pero se hizo porque el Patronato consideró que había que hacerlo.
Muchas gracias. Le agradezco, además, que piensen en la exposición de los bocetos del Guernica. Lo veo muy positivo.
Breu polèmica amb el portaveu del PP que no havia dit res sobre la meva intervenció de la primera ronda, però que en sentir qüestionada la seva visió d'Espanya en la meva segona intervenció no va saber evitar ficar-se amb mi:
El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.
Voy a ser muy breve.
El senador Bofill es trabajador, una persona muy inteligente, pero un ciudadano algo pintoresco, y se lo digo con todo cariño. Ha dicho una cosa que no he querido comentar porque lo dijo en su primera intervención, pero en ha incidido en la segunda. Lo primero que dijo fue: Que los técnicos se las apañen. Yo espero que el Gobierno de la Generalidad de Cataluña no actúe así con los técnicos. Por eso, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con la señora ministra en el sentido de que los técnicos dirán lo que tengan que decir. Y el espíritu de la moción que se aprobó el 3 de marzo de 2006 no era que los técnicos se las apañaran, sino que el ministerio pidiera más informes técnicos y que los avalara la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Pero, querido compañero Bofill, no dijeron que los técnicos se las apañaran.
(El señor Bofill Abelló pide la palabra.)
La señora PRESIDENTA:
Senador Bofill, llevamos debatiendo toda la mañana, pero le concedo un minuto.
El señor BOFILL ABELLÓ: Muchas gracias, señora presidenta.
Al señor Van-Halen le parezco un personaje pintoresco pero no creo que sea por lo que he dicho, sino, entre otras cosas, porque soy un personaje que no me siento español, y eso es algo que al señor Van-Halen le cuesta tragar. Y cuando yo hablo del Senado en Cataluña, siempre hablo de un personaje pintoresco llamado Van-Halen.
Muchas gracias, señora presidenta.
La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, senador. El señor Van-halen Acedo pide la palabra.
Senador Van-Halen, tiene un minuto, pero ya no voy a conceder más intervenciones por alusiones.
El señor VAN-HALEN ACEDO: Muchas gracias, señora presidenta.
Como el señor Bofill tiene la inmensa suerte de hablar catalán además de castellano, debería ir a un diccionario para buscar el significado de la palabra pintoresco, que evidentemente no es nada despreciable. Él dice en Cataluña que yo soy pintoresco, y estoy seguro de que lo dice con el mismo cariño con que lo digo yo de él.
En cuanto a que me diga que no se considera español, le diré que mi apellido es Van-Halen y soy muy español, pero antiguamente hubo otros Van-Halen que no eran españoles. Yo desearía que usted se considerase español, pero, en todo caso, los sentimientos de cada uno son de cada uno.
Nada más y muchas gracias.
Em dic Miquel Bofill i Abelló. Sóc senador per la circumscripció de Girona de l’Entesa Catalana de Progrés (PSC-ERC-ICV-EUiA) i un dels quatre senadors d’Esquerra Republicana de Catalunya que formen part d’aquesta coalició catalanista d’esquerres al Senat.
Més informació >>
04/2008
03/2008
02/2008
01/2008
12/2007
11/2007
10/2007
09/2007
08/2007
07/2007
06/2007
05/2007
04/2007
03/2007
02/2007
01/2007
12/2006
11/2006
10/2006
09/2006
08/2006
07/2006
06/2006
05/2006
04/2006
03/2006
02/2006
01/2006
12/2005
11/2005
10/2005
09/2005
08/2005
07/2005
06/2005
05/2005
04/2005
03/2005
02/2005
01/2005
12/2004
11/2004
10/2004
09/2004
08/2004
07/2004
06/2004
05/2004
04/2004
03/2004
02/2004

Programa Electoral
Esquerra Nacional (pdf)
Carod-Rovira
Francesc Ferrer
Òmnium Cultural
Acció Cultural del PV
Obra Cultural Balear
Entitats.info
Ca la dona
Salvem l'Empordà
Grup de Defensa del Ter
Veu pròpia
Plataforma per la llengua
Català a Europa
Organització pel Multilingüisme
L’observatori de la llengua
Institut d'Estudis Catalans
Diccionari català
Diccionari català-valencià-balear
Lletra
Montserrat Abelló
Escriptors en llengua catalana
Pen Club
Softcatalà
El Punt
Diari de Girona
Vilaweb
Contrastant
Biblioteques:
Catalunya
Miguel de Cervantes
Gallica
Italiana
Aquest bloc funciona amb MovableType 2.64